Beneficios de la fotografía para los niños y los padres

Por qué será que a todos los niños les gusta jugar con las cosas de los adultos. Especialmente si éstas tienen botoncitos. De hecho, el número de botones que tenga el aparato es directamente proporcional al nivel de adicción que genera en el niño. Y no valen medias tintas. No sirve que le des al niño un teléfono de juguete, no es lo mismo. Quieren los reales: mandos a distancias, teléfonos móviles o fijos, calculadoras, cámaras de fotos o de video… Por eso, hace no mucho decidí dejar a mi hija un móvil antiguo y animarla a hacer sus propias fotos. Cada vez que salíamos pasaba el rato pidiéndome el mío para fotografiar cada detalle. Leí en algún sitio que es curioso cómo despierta en ellos la curiosidad y no se equivocaban. Por eso, hoy nos detenemos a analizar los benedicios de la fotografía para los niños, porque a partir de ahora ellos no serán sólo los protagonistas de nuestro objetivo.

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Fuimos a una exposición en la que la peque no dejó de hacer fotos. No diré que sean todas una maravilla. De hecho casi todas están movidas, pero de repente tengo una visión de su visita a la exposición que no tenía antes. Estas son algunas de las cosas que aprendí de las imágenes tomadas por mi peque que antes no sabía:

  • El mundo, a su altura, no tiene nada que ver con el nuestro. ¡Y es fascinante!
  • Por mucho que te empeñes en enseñarles cosas que crees que les gustarán, lo que a ellos les llama la atención va por otro camino.
  • Hay detalles que nos pasan inadvertidos y que para ellos son un nuevo mundo por descubrir. Ni imagináis cuántas fotos de baldosas tengo de aquel día porque “mamá, mira qué bonito está el suelo”. Y viendo las fotos, realmente es bonito.
  • Necesitamos una cámara menos sensible al movimiento. Tienen tantas ganas de ver cosas que no esperan al “clic” la mayoría de las veces.
  • Anima a tu hijo a hacerte un retrato. Verás un brillo en tus ojos que seguro que no has visto nunca antes. Es el que tienes cuando le miras.

Por no hablar de lo que aprenderá el niño o la niña haciendo sus propias fotografías (estamos pensando en niños de 5 o 6 años):

  • Se fijará más en los detalles.
  • Aprenderá a ser cuidadoso y responsabilizarse de su cámara. Es un gran paso que papá o mamá se la dejen, ¿no?
  • Dejará volar su imaginación y creatividad mezclando elementos y probando encuadres.
  • Aprenderá a ser paciente: no basta con apretar el botón y marcharse a por otra cosa.
  • Ejercitará la memoria cuando vuelva sobre las imágenes y recuerde qué hizo aquel día y qué fue lo que más le gustó.

Así que este año tengo claro que voy a empezar a incluir en los archivos fotográficos familiares las creaciones de los peques. Porque ellos también lo valen. Y a incluir sus fotos en nuestros álbumes anuales.

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Tenemos la costumbre de hacer un álbum de recuerdos de cada año y solemos regalárnoslo en estas fechas. Son álbumes muy sencillos que diseñamos nosotros mismos a través del programa de Hofmann. Antes lo hacíamos página a página, pero ahora hay una función maravillosa que simplifica un montón el proceso: es tan fácil como seleccionar las fotos que quieres imprimir y cargarlas en el programa. Una vez hecho esto, seleccionas el orden que quieres que lleven; en nuestro caso, nos gusta que sea cronológico así que para el álbum 2016 elegimos fotos de la más antigua a la más actual según la fecha que figuraba en el archivo. Esta función es genial porque si mezclas fotos de distintos dispositivos, siempre saldrán por orden.

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Basta con clicar a “Generar diseño automático” y… voilà, ¡álbum listo! Si alguna página no te gusta o quieres cambiar el orden, puedes hacerlo sin problema. Incluso tienes una función para probar distintos diseños con las mismas imágenes y el sistema te ofrece las opciones.

Tenemos regalazo preparado para la familia y para casa. Pero esto es solo el principio, porque creo que el próximo año habrá un álbum con más páginas o uno especial con las creaciones de la peque… ¡Ya os contaré!

BY Mamá tiene un plan