Movimiento - destacado

Cómo captar fotografías en movimiento.

La fotografía, así en general, es una receta de un solo ingrediente: la luz. Sencilla pero rigurosa. Afortunadamente se puede combinar de formas muy creativas y una de ellas depende de la velocidad de disparo, es decir la cantidad de  tiempo que el obturador está abierto permitiendo que la luz llegue al sensor. Y aquí comienza lo divertido, porque según sea el movimiento de lo que queramos fotografiar, podremos usar una u otra velocidad de exposición.

En esta ocasión abordaremos cómo fotografiar personas, animales o cosas en movimiento o en situaciones de acción como deportes o similares. Para ello conviene repasar los efectos de usar una u otra velocidad de disparo en la captura aunque el resumen es sencillo. Cuanto más rápida sea la obturación (mayor la cifra del denominador) más nítido quedará el sujeto en la acción. Por contra, cuanto más baja sea la velocidad (denominador más pequeño) el sensor captará más movimiento y puede llegar a salir movida. Eso sí, suele ser necesario que la escena esté muy bien iluminada para no tener que subir la sensibilidad ISO.

Alta velocidad

Lo más lógico a la hora de fotografiar deportes es tratar de ‘congelar’ la imagen. Para ello es aconsejable usar el modo de prioridad de velocidad de manera que seleccionemos de forma manual la velocidad del disparo del obturador. Esta velocidad ha de ser más rápida que el objeto principal de la acción. Por ejemplo con una persona corriendo utilizaríamos como mínimo 1/60, para un ciclista 1/150 y para un coche 1/1000 o más. Todo depende de la velocidad a la que se mueva y la distancia a la que se sitúe.

Esta técnica maximiza la nitidez y captura el instante decisivo, pero paradójicamente puede caer en la trampa de ofrecer el aspecto de estar todo parado.

Movimiento - Congelado

Movimiento - Congelado 3Movimiento - Congelado 2

Baja velocidad

Las velocidades bajas -por debajo de 1/25 de segundo- suelen ser ‘peligrosas’ porque hacen que la vibración de la cámara (trepidación) afecte a la nitidez de la imagen. Pero como veremos ahora, también pueden ser útiles para fotografiar sujetos en movimiento.

¿Cómo es posible esta contradicción? Pues existen dos opciones.

La primera es jugar hasta dar con la velocidad exacta que capte la ‘estela’ del movimiento. Entonces se puede hacer la foto y se consigue dar la sensación de movimiento ya que el objeto aparece ‘movido’ sobre un escenario perfectamente nítido.

Movimiento - Baja Velocidad

La otra técnica es la del barrido. Combina el uso de una velocidad de disparo relativamente baja con la ejecución de un movimiento de seguimiento del objeto mientras se mueve. Es complicada de realizar, pero si sale bien, se consigue un espectacular efecto en el que el objeto en movimiento queda nítido mientras que el fondo queda borroso en la dirección del movimiento.

Movimiento - Barrido

En ambos casos la selección de la velocidad adecuada depende totalmente de la velocidad con la que se mueva el sujeto y, eso sí, intentar mantener la cámara lo más estable posible.

Ráfaga

Un punto interesante a la hora de fotografiar deportes es seleccionar el modo de disparo en ráfaga. Según el modelo de cámara se podrán obtener más o menos fotos por segundo, pero lo importante es que es una buena manera de asegurarse captar el momento más importante de la acción en cuestión. Claro que esta ayuda no significa que se pueda andar disparando sin ton ni son. Conviene seleccionar adecuadamente el instante inicial porque pasadas las primeras tomas, la frecuencia de captura se ralentiza.

Movimiento - Ráfaga

 

By: Juan Castromil  @castromil y Carolina Denia @CarolinaD