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Nikko: un conjunto monumental impresionante.

En un viaje a Japón es imprescindible hacer una visita a Nikko, uno de los destinos obligatorios.  Si estás en Tokio es fácil llegar, sin duda hay que pasar allí todo el día y si es posible, hacer noche y disfrutar de sus magníficos ryokan.

Nikko está a 128 kilómetros de Tokio y se llega en tren desde la capital en un trayecto que dura hora y media más o menos. El viaje es bonito y no se hace pesado, sobre todo porque observar a los japoneses es algo que no paras de hacer desde que pisas Japón.

Una vez hemos llegado se puede ir hacia los templos en autobús o andando por los caminos del precioso bosque que los rodea.

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En Nikko se encuentra el conjunto monumental más impresionante de todo Japón, así que hay que organizarse para poder verlo todo.

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En primavera el tiempo es perfecto, y la explosión de color hace que las fotos sean muy agradecidas. Es importante no llevar mucho equipo fotográfico para no cansarse, ya que la mayoría del recorrido la haremos a pie.

Las fotos perfectas para luego poder imprimir en cualquiera de los formatos de decoración que ofrece  Hofmann son la de cualquier templo al sol, que es cuando lucen en todo su esplendor sus maderas llenas de color y brillos.

Nikko-templo-3En los alrededores del conjunto de templos, encontramos otras cosas importantes para visitar como el Shinkyo, un puente rojo que comunica los templos con el pueblo; Kanmangafuchi, una serie de estatuas protectoras que se encuentran en la ladera de la montaña; y el jardín botánico.

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En un día da tiempo a verlo todo haciendo parada en alguno de sus muchos restaurantes pequeños, familiares y con encanto donde podremos disfrutar de la gastronomía japonesa.

Por la noche la experiencia del ryokan es fantástica. Ir a la sauna donde puedes darte un baño en las aguas termales al aire libre disfrutando de la luna y las estrellas para luego ponerte el kimono y cenar en un sitio lleno de armonía de paz.

Dicen los japoneses: “No digas kekko (maravilloso) hasta que no hayas visto Nikko”

By: Rai Robledo @RAiRobledo